viernes, 14 de junio de 2013

Cienfuegos. Un origen peculiar.



Por: El Cojito Bibijagua.
El nombre de nuestra ciudad tiene un origen muy peculiar, también su fundación encontró su génesis por situaciones singulares que no escapan al análisis y por menos decir, a su interpretación contextual y conceptual.  Los hechos transcurrieron así, y su nombre más que misterioso es de original creación.  Les cuento.
Corría el año 1804, y en la Isla llamada  Saint-Domingue, culminaba una de las revueltas más genuinas y trascendentales de historia americana. La primera Revolución  de América Latina, llevada a cabo por negros esclavos ponía fin a un estado de esclavitud instaurado por la ocupación extranjera en la tierra caribeña. Aunque evidentemente se habían gestionado con anterioridad revueltas de esclavos en el contexto mundial, no fue hasta las sublevaciones iniciadas en 1871 en Sant- Domingue, en la actualidad llamada  Haití, que se constituyó un estado libre, con una independencia duradera.
Las colonias americanas comenzaban a tomar como referencia los acontecimientos libertarios desarrollados en Haití, y las sombras de una nueva Revolución asomaban en los umbrales de los sentimientos de liberación e independencia.
Cuba, por la cercanía geográfica y también por las similitudes sociales y económicas que mantenía con la recién liberada isla caribeña, observaba con detenimiento los acontecimientos. Tanto los criollos como los representantes de la colonia en Cuba, así como la Corona Española, analizaban y pronosticaban un futuro inmediato y mediato en las relaciones de las partes, que mantenían un estado esclavista y de extrema explotación en suelos de la mayor de las Antillas.
El sentido común orientó a los colonialistas españoles, que debido a la gran presencia de negros esclavos y criollos independientes que habitaban dentro de la población cubana, se incrementara la presencia de población blanca, formar nuevas colonias de de familias ricas y que invirtieran capital y esfuerzo.
Por este motivo, se funda el 22 de abril de 1819, Fernandina de Jagua, al mando de Don Luis De Clouet, quien dirigió a un grupo de colonos franceses provenientes de Nueva Orleans, ciudad norteamericana también fundada y gestionada por ciudadanos franceses.
El nombre de Fernandina de Jagua se debió en honor al Rey Fernando VII, y Jagua, para de una manera simbólica homenajear a la población indígena que habitó la zona de la Majagua, sitio geográfico con que los aborígenes cubanos nombraban la península donde está ubicada la actual ciudad de Cienfuegos.
Pasado 10 años, en el 1829, se decide por propuesta de colonos en la Isla de Cuba, cambiar el nombre de la recién fundada colonia, llamada por los franceses Fernandina de Jagua, por el de Cienfuegos.
El motivo que apremiaba el cambio de nombre se debió al favor que algunos pretendieron hacerle al Capitán General de la Isla de Cuba, que poseía el apellido de Cienfuegos. El cual había heredado de sus antepasados muy involucrados también con la Corona.
Cienfuegos, forma parte de uno de los linajes más importantes de Asturias, y cuyas familias han tenido un peso importante dentro del contexto económico, político y social cubano, por solo citar a la familia Jovellanos- Cienfuegos.
El origen del mismo  presenta varias versiones, y para no faltar a los historiadores e integrantes de esta familia, es correcto decir que todas las versiones son genuinamente validas. Dos de las más importantes, son sin lugar a dudas, las que más se han dado a conocer. La primera refiere su origen a una población de cierta entidad, de unas cien viviendas o cien- fuegos que es lo mismo que decir cien hogares haciendo referencia al hogar o "llar" donde se hace el fuego.
La segunda versión más comentada, deviene de las batallas por la conquista de la Península Ibérica, donde cristianos y moros se enfrentaron durante ocho siglos. Cuentan que estando un caballero cristiano rodeado en el monte de Lindes por los Moros, para escapar una muerte segura, aprovechó la oscuridad del final del día, dividió a su tropa en partes iguales, y las ubicó en forma que quedaran, los de la cima con antorcha en mano y encendidas, y la otra parte en la base de la colina con las antorchas apagadas. Mientras el grupo que mantenían las  antorchas encendidas descendían, los restantes comenzaban el ascenso con las respectivas  apagadas, y una vez llegados a la cumbre de la colina, comenzaban a prender los artefactos de iluminación. De esta forma crearon un efecto óptico que consistía en hacer visualizar un flujo constante de antorchas que solamente se veían descendiendo de la colina. Aprovechando la oscuridad de la noche, el militar cristiano, logró convencer a los enemigos de sus cien hombres, que poseía una tropa superior en números y que pretendían atacarlos con inmediatez absoluta, logrando la retirada de diez mil hombres bien armados y preparados.
Por razones obvias el nombre de Cienfuegos fue adjudicado al militar español, el cual fue heredado por contables generaciones, cual una de ellas aportó un Capitán General en la Isla de Cuba, cuyo apellido fue usado para renombrar la colonia que fue fundada por los franceses venidos a socorrer la preocupación de los colonizadores por una posible sublevación de esclavos.
La Historia, enlaza y conforma un sin números de hechos y casualidades que convergen en diferentes ocasiones en puntos comunes, donde las coincidencias se entrelazan para formar este tapiz maravilloso que es la cotidianidad y pasado.
Los negros haitianos, moros, cristianos, la gallardía mixturada con la imaginación, las ansias de poder, la aventura de emprendedores colonos franceses, la alcahuetería y el tiempo como factor fundamental, han logrado que nuestra hermosa ciudad posea uno de los nombre más originales de la humanidad, Cienfuegos.

jueves, 6 de junio de 2013

Mi primo Pelo ´e saco.






Por: El Cojito Bibijagua.

No recuerdo bien si fue la mata de aguacate del fondo de la casa,  en el patio ajeno y vecino, donde un día me caí de cabeza y él me guardó el secreto, o los cruces de vallas que realizábamos para robarle a Rafelito las ciruelas, lo que nos unía.  No  recuerdo muy bien, si las incursiones al refugio antiaéreo de Jesuito el padre de mi prima Yiyi, o las bolas y los trompos que nos disputábamos en el patio de Felo,  hacía que siempre estuviéramos juntos. No compartíamos el círculo infantil, pero sí recuerdo que con mis 5 años ya preguntaba por él cuando me recogían en Niños Felices de la Primera de Tulipán. Fuimos siempre cinco primos: mi hermana que sigue siendo la mayor y más cuerda de todos, Janvi Rabo ´e yegua, Maiquel Pelo ´e saco, mi primita Yiyi, y yo, que gracias a mi tía Iliana me llamaban Maneno Culo ´e gallo. Casi siempre andábamos juntos, mi tía Papita nos proporcionaba los juguitos Taoro y los chicles que desde el Jagua sacaba para hacernos la infancia más feliz, y en todo ese tiempo corríamos juntos, a veces, delante de Janvi y en otras ocasiones detrás de él con las ganas de vengarnos por las cosas que nos hacía.    

Los  años pasaron y por decisión que ni me preguntaron, me inscribieron en una escuela cerca del centro de la ciudad. Debió ser por la lejanía que me situaba de Pelo ´e saco, de mi primo el Pichón, Janvi, Yamuri, y los demás del barrio que lloraba todos los santos días en el primer grado de la Julio Antonio Mella. Los pequeños tiempos que me quedaban en la tarde para escaparme con  Pelo ´e saco, en los trotes de las muchachadas, no me bastaban para reparar tanto aislamiento involuntario. Pero la divinidad existe y en solo tres años me cambiaron para la escuela del barrio  y entonces matriculé en la misma aula donde él se sentaba a tratar  de aprender las letras que pocos años después abandonó. Yo quedé contento porque me unía a mi primo desde temprano y para variar un poco nos fugamos unas cuantas veces de la escuela, y nos fuimos para la Quinta, a comer nísperos y mangos verdes, darnos un chapuzón en el río que años después nos enteramos que no era rio, ni riachuelo, ni , sino un desagüe de las casas  del Callejón de Andulce.

Llegamos a la secundaria, y mi primo Pomponio ya sabía matar puercos, gallinas, topar gallos, hacer nudos y montar a caballo. Yo, rezagado en aquellas maniobras varoniles, lo seguía admirado pero siendo un pésimo aprendiz de labores mundanas. Lo admiraba desde ese entonces. El no sabía leer muy bien, ni sumar o restar los caramelos y las figuritas de clases, ni enlazar la idea equis distante de Cruces con Palmira en las clases de geografía, pero si sabia buscársela desde chiquito, desde atar a una bestia hasta cortar la hierba con el garabato y el machete afilado. Yo andaba apurado para ser como Pelo ´e saco, ganarme la confianza  de los demás por la  buena y ejecutable labor que  él hacía, o simplemente revolcarme en las migajas de la admiración que  causaba en el Cojito, mi abuelo, porque desde ese entonces ya era grande, grande de sentimientos y acciones. Nunca defraudó a un amigo o se acobardó en una pelea. Sabía colocar las distancias con una buena llave de Judo, o un jab inesperado. No sabía leer las letras pero sí las emociones y despegaba como loco único en los deseos de ayudar a su abuela que también es la mía, o poner en la mesa un par de frijoles ganados por el esfuerzo personal.


Sigue aún siendo  un niño, pero grande, con muchas madres y padres. Lo admira y quiere el mío, lo estima mi hermano que desde el cielo lo ve, el Cojo aun lo orienta en las pequeñeces de sus consejos que como antaño acumula toda la nobleza del mundo. Un día me dijo que como Janvi Rabo ´e yegua quería irse, que como yo volé, él tenía que hacer lo mismo, porque desde dentro no ve que lo seguimos. Eso, creo, piensa él.  Si es por la mejora que no necesita, o si es por la distancia que nos aprieta, desconozco su camino. Creo que tiene necesidad de cuidarnos, de defendernos, porque él es padre, tiene ese sentimiento paterno, protector, varonil y patriarcal.  Siempre recuerdo que Pelo ´e saco fue la primera persona que admiré, desde mi proximidad  en meses de diferencia de edad,  y sin vacíos sustanciales, abrazo la idea de estar juntos de nuevo, sin más excusas que la misma casa de la calle 16. 

lunes, 20 de mayo de 2013

Ser cubano, y eso qué es.





Por: El Cojito Bibijagua.

Es que así somos, ni repetidos, ni repetidores. Más que una mezcla, somos un molde único,  nada perfecto, pero con muchas máculas de grandeza. 
Una fusión universal de culturas, idiosincrasias, una expresión matemática integradora de actitudes.

Conocemos la magia de auto-mentirnos, porque lo necesitamos, queremos reconocernos en una altitud de valores que no necesitan presentaciones, nos sabemos grandes, en una pequeñez mortal y efímera. 
Sabemos de todo y de nada, pero más de nosotros, porque desde hace décadas, la identidad se gestionó, cuando nos revolcábamos en una fusión nacional, con un machete en la mano, cortando cañas y cabezas, al mismo tiempo que le hacíamos el amor a la vida, a las negras, a las rusas, a las españolas, cubiertos de guarapo, oliendo a humo de leña y de tabaco.

Isleños continentales, bañados por aguas truculentas y sandungueras con un ritmo que heredamos confeccionado en casa, con esa alegría que no es caribeña, ni de excusa, sino cubana. 
No hablamos inglés porque no lo necesitamos, hablamos Yoruba, cubano, barrio-medular lenguaje de la guapería intelectual, hablamos el idioma de las emociones, siquiera ese castellano enseñado en las aburridas clases de Lenguas Españolas.

Creemos en Dios, en los Orishas, en un Olofi caribeño, que baila salsa mientras intenta jamarse a esa mulatona suculenta de nuestras fiestas. Somos católicos, Abakuá, Brujeros, Santeros, Palo Mayombe, cristianos, creemos en todo y en nada, en todos y en nadie.

Además de ser caribeños porque vivimos en esta región, somos europeos, norteamericanos, suramericanos, somos Universal, como sentenciara Martí, como dijera Ortiz, como dice Valero el viejo más querido de mi barrio, ¨somos la Pinga misma Raulito, la Pinga misma¨, si eso mismo, la mala palabra, eso lo somos también, porque hablamos malo, dominamos esas expresiones lindas que se dicen en la intimidad sexual y señorial, en la bodega donde se compra el pan malo de cada día, en los juegos de Pelota, en las broncas autóctonas de la barriada, en las borracheras continuas de las celebraciones que nos inventamos para olvidar que somos un pueblo contento.

Nos servimos de la realidad y vivimos en un mundo ilusorio y utópico, esperando tener un carro, un caballo,   una bicicleta, una botella de ron, unos chicharrones acompañados de una musiquita rica y un dominó listo pa sonar la mesa, y darle chucho al contrario, y cagarse en la madre del que haga falta pa ponerle un poco de toque melódico a nuestras palabras que ya tienen armonía poética, semántica, gramática, sandunga,  tienen de todo.
Somos comunistas, derechistas, republicanos, demócratas, liberales, apolíticos, izquierdistas, fidelistas, anticastristas, guevaristas, martianos, y salseros, de bailes y cocinas, porque la política nos importa como el baile y la jama, mezclando ritmos y sabores, somos de todo cuando deberíamos ser de nada al mismo tiempo que somos de nada cuando por obligación auto proclamada somos de todo.  
Navegamos en la contradicción, en la sapiencia, levitamos en la vida ganada con un peso único de mañas e identidades irrepetidas.

¡Qué clase gente somos caballero!

No somos ni blancos, ni negros, ni mulatos, no somos jabaos, solo somos cubanos, orientales o de La Poma.
Trotamos, como potros salvajes siguiendo quimeras que nos hacen llegar lejos, cabeceando, luchando, trapicheando innovando, reciclando, convirtiendo y reconvirtiéndonos.

Azúcar negra, borrachos consagrados, enamorados de la pubertad, enanos constructores, intelectuales de la marginalidad, hijos de putas titulados, científicos culinarios por la necesidad, amantes prematuros y diametralmente opuesto a lo común adquirido, prisioneros del decoro, intransigentes sin maquillar.

¿Qué es ser cubano? En verdad ni yo lo sé. Somos demasiado populares para tener una clasificación menudamente exacta.

Solo sé que deambulamos por la vida siendo más que sexo, salsa, tabaco y ron, como perfectos contenedores de emociones poco reprimidas, porque lloramos cuando tenemos que reír y viceversa, con resueltos remiendos en nuestras almas.




   

jueves, 2 de mayo de 2013

El Ocaso del viejo




Por: El Cojito Bibijagua.

Había encontrado su mirada en el reflejo que el cristal de la ventana le ofrecía; afuera el viento batía las ramas de un árbol y las hojas desafiaban los golpetazos con que la naturaleza acariciaba la quietud del verde viviente.
Descubría un amarillo mutante en naranja que traspasaba el espacio como dripping perfecto; Jackson Pollock estaría haciendo su más genuino trabajo desde el más allá o el más acá, pensó mientras los dos focos verdes de su rostro se mezclaban en el lienzo que contemplaba. Caramba, concluyó, al menos algo de color he puesto a esta divina obra de arte. 
Algunos recuerdos navegaban en aquel tormentoso vendaval de julio. El ron que sostenía su mano y su espíritu, embriagaba el aroma de la tarde y le otorgaba al ambiente la imagen de una taberna criollamente decorada. 
Mientras La donna è mobile, cedía paso a una Traviata extraviada, le arrancaba una lágrima perdida, en los minutos de su vejez congelada.
Ana Maria llegó, sin darse cuenta, como ángel caído; había reparado en que se le había escapado de la frente unos minutos y no se perdonaba, ni a ella tampoco, por la ausencia que le pareció una eternidad.
Ella había sido su amor joven y ahora convertía sus pecados pasados en un noviazgo maduro e inteligente que él despreciaba y contaminaba con una tristeza ensayada. Cada mañana despertaba sin saber en qué condiciones amorosas le había acurrucado su alma la noche anterior. Cuanta manera de amarla y soñarla.
De un solo movimiento, como experta estocada, incorporó el poco de ron que le quedaba en la copa a su espacio desolado y desprendió una chispa de energía en cambiar sus líricos sonidos italianos por una Maria Teresa Vera, que le sentenciaba que veinte años no es nada de tiempo, para disipar aquella compañía helénica, que le cabalgaba inmensamente feliz.
Observaba aquel ocaso del día a través del Ocaso de su vida, y la Vera le espetaba que no importaba que la amara, que además se representaba en un pasado por el cual no se podía conformar y la copa se llenó nuevamente. 
Guillén, que hijo de puta eres, pensó en voz alta; enseñarle tanta vida a uno para que luego se escurra en estos años que no la supe amar, al menos con dignidad impuesta. Juró que si volviera a nacer, pasaría de los poetas, de Rigoletto, de Corona y su Longina, de todo menos de ese amigo suyo que en la media luz de su vida le recitaba una paciencia armónica y floral primaveral, aquel ron salvador de tanto llanto contrariado y suprimido.
Volvía la vista hacia la ventana, y la imagen le recordaba a un Vivaldi enloquecido con sus Cuatro Estaciones, y la voz de Corona que le había robado el turno a la Vera, le impuso un anhelo añejado. Cerró la ventana, respiró un mundo de ilusiones y recostó su cuerpo maltrecho en la guarida de su cama, donde se imponía soñar con ella cada segundo, en aquel último capítulo en que se había convertido su vida.  
Soñarla era lo genuinamente suyo que le quedaba, acostarse y despertarse con su imagen en el alma.
Guillen que hijo de puta eres, no me enseñaste a olvidarla, dijo en voz baja y apagada. 
El viento penetró la quietud de su ventana, y le aconsejó que buscara el Sol, en la línea continua de su paisaje.
Dio dos pasos, alcanzó el límite de la buhardilla en la que estaba su habitación de anciano aislado, y recordó que no existe mejor forma para escapar, como con la cara al Sol y un pensamiento que siendo mortal, le sigue acompañando ella. Se hizo la oscuridad al mismo tiempo en que los dos ocasos llegaron a su fin.
Besó a Ana Maria, mientras su codo amortiguaba la caída de sus años vividos, el viento cesó y la ventana selló la tranquilidad tormentosa del viejo vencido. 

  

lunes, 15 de abril de 2013

Un Sí por Venezuela y la Democracia.





Por: El Cojito Bibijagua.

Haciendo ejercicio de la  reflexión, nos apura además pensar y cuestionar el resultado electoral en Venezuela, ocurrido en las últimas horas. Definitivamente el pueblo venezolano con un 50,66 % de los votos optó nuevamente y de forma democrática por un proyecto de integración e inclusión de los sectores menos favorecido, que históricamente han sufrido el desalojo, la pobreza, el divorcio de proyectos sociales, el engaño político constante y más que sostenido de las élites sociales y clases políticas tradicionales.

¿En qué condiciones llega esta decimoséptima victoria en quince años de elecciones democráticas?

Es probable que los afamados premios Guinness, reconozca la victoria electoral de un Proyecto Social y Político, que en seis meses aproximadamente a otorgado de forma pacífica  y ordenada dos derrota a una oposición que no cesó en ejercitar  intentonas boicoteadoras en las dos  campañas electorales, donde la que acaba de concluir, constó con una organización en tiempo de apenas treinta  días, presentando la fuerza opositora dos años en la preparación de la campaña. Jamás en la historia política de esta Humanidad, se ha registrado semejante hecho.

Después de la desaparición física del máximo líder Bolivariano, los ataques mediáticos, cibernéticos, económicos e ideológicos no estuvieron ajenos de parte de una oposición que defrauda a la inteligencia media, con recursos pocos políticos y estratégicos a modo de campaña electoral y con una pobre divulgación relacionada a los programas de gobiernos a instituir en una posible victoria.
La franja opositora, se apegó en esta ocasión a un discurso social, que mantenía una sombra, aunque poco visible, de algunos de los principios trabajados y garantizados por la fuerza social Chavista.
Aun así los cantos de sirenas, fracasaron en el proselitismo pseudopolítico que pretendió un alistamiento mayor de las masas populares a sus filas.
Durante la llegada del Chavismo, la oposición política se ha encontrado con una derrota tanto en las urnas como en las intentonas golpistas con características de guerra sucia y mediáticamente desinformativa. Los factores mediáticos de la desinformación privada a nivel mundial, no cesaron por un momento en mal maquillar y disfamar un proceso que ha sido retroalimentado por la presencia popular y la elección democrática en un país mono productor, mono exportador, con una de las desigualdades sociales más grandes de América Latina, con problemas sociales heredados de gobiernos entreguistas y plegados a la potencia más poderosa del Mundo. Donde los ataques del Imperio Global, no han descansado en intentar someter a una nación entera, su gobierno y su pueblo.

Venezuela encontró unos de los retos más difíciles de cumplir que consisten en desarrollar, industrializar, reducir la pobreza en los sectores desfavorecidos, en medio de una guerra donde te corresponde defenderse contra un Mundo Globalizado, Hegemónico, y Belicoso, en el que los grandes Grupos de Poder, declaran una guerra abierta a sus procesos revolucionarios y a la Revolución Bolivariana en su esencia.   
Analizando el contexto Geopolítico actual de la nación suramericana, no existe un estrecho margen en números de votos, en una Venezuela dividida y atacada, donde la voluntad de la mayoría representada democráticamente decidió una continuidad del proceso Chavista, Socialista, Integracionista, que lejos de ser perfecto, lucha por una mayor inclusión social y por una Patria Grande para todos y con todos.

viernes, 12 de abril de 2013

Una historia verdadera.


Por: El Cojito Bibijagua
A mi amigo Roger Ocampo.


Juro que lo que les voy a contar es verdad. Pura verdad personal y compartida. No forma el relato de hoy parte de la imaginación y la fantasía ensayada.

Nunca sabe uno lo que quiere ser, profesionalmente, la vida se te escapa de las manos, haciéndote entender, que si tratas de hacer segundas tomas, llegas a un fracaso anunciado. La vida es así, una primera Toma y nada más.

Antes de que me decidiera a estudiar una ingeniería que desconocía por completo, quise ser actor, y lo intenté. Ingresé en un taller de Teatro que impartían en el Terry  y en verdad aprendí un poco más que aprovecharme de los labios de una chica súper bella que compartía el espacio y el anhelo con nosotros.

Pero la intención de comunicarles esta historia escapa de aquella época de galán de teatro provincial.

Mi gran amigo Roger, me había comentado que quería ir a la Habana, y le dije que aparte de visitar a mi novia que estudiaba Bibliotecología en la Capital, también quería llegarme por el ISA, para hacer las pruebas de aptitud en la Facultad de Artes Escénicas. Así que planificamos el viaje junto y se nos unió Etienne, que por aquella época tenía una novia que estaba albergada en 12 y Malecón.

Salimos temprano, y después de cuatro horas de camino, nos encontramos en el Vedado, buscando como llegar hasta 3ra y F, que se iba a convertir en nuestro hostal capitalino.

A Etienne, a nuestro Eti, como le llamamos cariñosamente, lo perdimos de vista, con una rapidez increíble y nos quedamos Roger y yo buscando las diversiones que nos apuraban para aprovechar la más grande de las ciudades cubanas.

Las noches las ocupábamos con autenticas borracheras adornadas de un ron barato que comprábamos en una  cuartería que se encontraba por la calle F,  justo al lado de la Beca Universitaria. Cargábamos un pepino y desde la subida por toda G hasta 23, y descendiendo por la Rampa, tratábamos de entrar a cuantos escondrijos de mala muerte encontrábamos.

Fue un viaje histórico, porque hasta ese entonces, yo había intentado, ser pelotero, esgrimista, músico, ajedrecista, ciclista y de todo lo que apareciera y nos apuntáramos los colegas del barrio, pero nunca imaginé que fuera involutariamente y nada más que provocado por los deseos de evacuar mis intestinos, un terrorista.
Sí, sí, eso mismo, terrorista, de esos que ponen bombas y matan personas, de esos que no creen ni en la madre que los parió.

Regresábamos del ISA y en la guagua aprovechaba para contarle a mi amigo que la prueba de aptitud no la pude hacer porque la chica que atendía al público no se encontraba, y decepcionado, él más que yo y con una resaca noctambula, me decía que podríamos repetir el viaje e intentarlo, muchas más veces.
-Que va Roger, vete pal carajo, aquí no vengo más- le dije aún en la guagua, poco antes de que mi esfínter tocara a la carga o descarga, no sé cómo llamarle muy bien. 
Llegamos, sudando yo y Roger solidarizándose con mi malestar inoportuno, cuando la señora que cuidaba la portería del Lázaro Cuevas, no me dejó entrar por motivos de seguridad y por la ley que siempre nos jode cuando menos lo esperamos. 
Salimos inmediatamente a buscar el espacio ideal, para mi urgente descarga y no encontramos ni la sombra de un baño, ni cafetería, abierta o cerrada.
-Rauli, llégate a Relaciones Exteriores y pide permiso asere, a lo mejor te dejan pasar y te ayudan,- dijo mi gran amigo que ya iba pasado en preocupación.
- Roger, asere, y qué les digo, que me den permiso pa cagarme en las Relaciones Internacional de este país. Tú estás loco asere, ni muerto entro yo ahí.
-No sé, no se me ocurre otra cosa, -dijo mi amigo.
-Deja, vamos a subir por la Avenida de los Presidentes que algo aparece.
Subíamos por la avenida, y no encontré refugio en la Casa de las Américas; siquiera el Hotel Presidente que estaba en remodelación me brindó una grieta, o un escondrijo pa desahogarme como Dios manda. El hotel, estaba lleno de constructores del oriente del país que se metían con cuanta mujer pasaba por la calle, y la poca reflexión que me quedaba en aquel apuro me aconsejó que no me metiera donde no me llamaban.
Cinco calles más adelante, encontré para mi salvación una escuela primaria, linda, única  amada, deseada, no por las letras, sino por el pequeñito espacio íntimo que seguramente albergaba en su interior.
-Roger, ahí está, espérame aquí, enseguida regreso,- dije mientras cruzaba la avenida llena de carros, rumbo a mi paraíso deseado.
Entré, y sin buscar mucho en la geometría de aquella escuelita, ahí estaba el más querido de los baños escolares. 
-Oye, qué tú haces ahí,-escuché mientras golpeaban repetidamente la puerta.
- Voy, un momento por favor,- grité desde mi trono conquistado.
- Sales o entró ya, acabamos de llamar a la policía,-me gritó la voz femenina y autoritaria.
-Voyyyyyy yaaaaa, -dije no sé ni cómo.
Salí, y allí estaba ella, mulata, grande y autoritaria.
-Qué tú estás haciendo ahí dentro,- me preguntó mientras se internaba en el recinto y lo inspeccionaba.
- Compañera, yo...-traté de justificar.
-Chico, ¿tú estás loco?
-Es que no soy de aquí, vengo desde Cienfueee...... 
-¿Tú no sabes que La Habana está en candela?- me preguntó sin esperar a que terminara mi justificación.
-Hace dos días mataron a un turista en el Copacabana, con una bomba que pusieron, esto está malo, están poniendo bombas en los hoteles de la ciudad, y La Habana está cagá de miedo compadre.
-Disculpe, yo no quería, ya sabe usted compañera,- se me ocurrió decir.
-Pero tienes que pedir permiso mijito, o qué crees tú qué es esto.
Me dejó ir, compadeciéndose un poco también a mi entender, del susto que tenía yo. Mientras me incitaba a que escapara antes que llegara la policía. 
En aquel kilómetro que se convirtió el pasillo escolar, recordaba las ultimas noticias en la televisión, donde anunciaban que se estaban perpetrando actos de terrorismo en el país, financiados por la extrema derecha anti-cubana  que vive en el exterior, y efectivamente recordaba el incidente donde había perdido la vida un turista italiano, Favio di Celmo.

Las autoridades buscaban  sospechosos, y los aparatos de la Seguridad del Estado, andaban investigando en todos lados, para garantizar la seguridad ciudadana.
Tremendo lío en el que me he metido, pensaba cuando llegué al  portal de la escuela, y me sorprendí cuando constaté que habían evacuado el recinto y los estudiantes, todos en la calle, me miraban interrogantes y asustados. El terror se les dibujaba en la cara, y sin entender mucho de la situación que apremiaba, tradujeron que era uno de los malos, un terrorista que había ido hacerles daño.

Roger daba la espalda a la situación. Cuando llegue hasta él le comenté lo ocurrido, y aunque se encontraba a menos de 50 metros de la escuela, sentado en un banco del paseo, no se enteró de nada.
-Roger, estas de pinga asere,- le dije.
-¿Cómo?,- preguntó.
- Me llevan preso compadre y tu ni te enteras, está de madre, le espeté. 

Corría el año 97 y La Habana era un caos, yo pretendía hacerme actor y galán  y terminé siendo un connotado terrorista financiado por un Carriles, al cual solo conocía por la historia y las fotos que me enseñaron en la escuela.

Caminamos hasta el Malecón y nos sentamos a reinos un poco del susto que pasé y le hice pasar a todos, por el antojo indeseado de mis tripas. 


lunes, 18 de marzo de 2013

De Derechos Humanos a Izquierdos Humanos.



Por: El Cojito Bibijagua.

En sobradas ocasiones mirando este mundo a través de la televisión, encuentro la prueba fehaciente de la Teoría de las Cuerdas y la Teoría Unificada con relación a la relatividad, y por tanto descubro como colegial aplicado, la Existencia a un Universo Paralelo, que estando desde este lado de la pantalla, analizo con determinada critica y autónoma visión del panorama político y social.
Sí, evidentemente existen varios Universos Paralelos, que siembran conceptos y etiquetan con sobrada sorna la realidad no virtual de la especie humana.
La televisión y los medios de comunicación e han convertido en un Opio real de la especie humana, en la cual disfrazan, esconden y escandalizan la vida que a la especie humana le ha tocado por derecho construir.
Los Derechos Humanos y Democracia son dos de los términos y conceptos más usados en la cotidianidad terrícola. Usados como objetivos patentados por un Dios supremo, al parecer, entiendo que son existentes y bastantes nombrados por la media mundial.
Los Derechos Humanos, me llegan de forma directa y clara, cuando compruebo las diferencias sociales de las regiones de este planeta. En un continente Africano donde el 66% de la población vive con menos de un dólar diario, cuando la población más rica del planeta vive con más del 74% de los ingresos del planeta, mientas que el 20% más pobre tiene un ingreso menos del 2% de las mismas riquezas existentes. Es evidente que el gran dilema se registra entre en paralelo que crea la desigualdad económica y social, basándose en una mala distribución de las riquezas, donde en la contemporaneidad ya solo no involucra a las regiones más pobres del planeta sino a determinados  sectores sociales en países desarrollados y en primeras economías mundiales. Cuando se hace referencia a las regiones pobres, hay que aclarar que esta pobreza se traduce en la sobre-explotación de las llamadas regiones, y el saqueo constante de sus recursos naturales, porque en estos términos, dichas regiones presentan las mayores riquezas del planeta.
Algunos discursos modernos en cuestión de gestión económica y políticas de empleo, encuentran un divorcio abismal entre la realidad constatada y la teoría de bienestar. En general, el desempleo garantizado por emergentes crisis económicas deviene en privar de ingresos al individuo y con ellos que se genere un retroceso económico, donde el hombre deja de ser un activo transformador del contexto al que pertenece. Un ejemplo evidente es el conflicto económico que sufre Europa Continental, y países que al parecer han dejado de ser Naciones para convertirse en auténticos esclavos del Mercado y el Sector Empresarial. Uno de los ejemplos más notable del retroceso en materias económicas se evidencia en la  cifra de 5.965.400 de desempleados ocupando un 26 % de desempleados en la población en el Reino de España.
Las acumulaciones de riquezas de ciertas Naciones, basadas en la constante y ya sostenida explotación de regiones estratégicas en cuestiones de riquezas naturales; los 521 años de extracción de recursos naturales en Latinoamérica, en un primer lugar, desarrollada por la ocupación militar y colonización de Cortes Europeas, y que en la actualidad se ha transformado en una ocupación en términos Empresariales y de Mercado, han dejado un total de 168 millones de pobres, convirtiendo a la zona en una de las más desiguales económica y socialmente.   
Según la UNICEF, alrededor de 200 millones de niños, viven bajo el Umbral de la Pobreza, encontrándose este total entre los conceptos de Pobreza Relativa, y Absoluta. Dentro de la cifra de los 1400 millones de pobres que ocupan el planeta, la concentración más grande se ubican en América Latina y Asia.
Estados Unidos de América, aporta a este elevado número un 49, 7 millones de pobres, donde el 24, 5 % de niños viven bajo el Umbral de la Pobreza. Presenta la desigualdad de ingresos más notable, superando comparativamente la desigualdad de ingreso en Europa Occidental.
Es representativa la gran diferencia y marginación que sufre gran parte de la población mundial. Entrando en contraste con el concepto de Derechos Humanos, donde en sus principios refiere que son las libertades primarias o básicas que incluye a todas las personas, que por el simple hecho de la condición humana, existe para la garantía de una vida digna, sin distinción de etnia, raza, color, orientación sexual, idioma, religión, opinión política, origen nacional o social, posición económica. ¿Dónde naufraga entonces este concepto tan utilizado en la actualidad y tan manipulado por las Transnacionales de los medios de comunicación?
Destruyendo sueños y legendarios conceptos con la venta licita de algunos de reciente creación y solamente aplicándolos a contextos políticos, se hace evidente, que la sociedad actual, no comprende en determinados aspectos que la revisión y el cuestionamiento inteligente de la realidad que nos ocupa, es un factor importante en la interpretación y la restructuración de una sociedad moderna, equitativa, justa, popularmente representativa y democrática.
La sociedad del tercer milenio, centra su comprensión de Democracia y Derechos Humanos, en el manipulado y explotado contexto político, donde las mayores garantías de coexistencia de estos términos se centran en la presencia del Pluripartidismo, libertad de expresión, y existencia de la privatización de los medios de producción y servicios, más la supremacía de los medios de producción sobre el capital humano.
Las constantes y crecientes desigualdades sociales y económicas, garantizan, al parecer la patentación y legitimación del Neo Concepto, que se pierde entre las buenas intenciones de unos derechos ciudadanos y democrática participación de los mismos.
Los rápidos cambios en la geopolítica, el empleo de la Guerra como medida económica, y de dominación mundial, el flagelo del Narcotráfico, la hambruna provocada, Guerras Preventivas, Dictadura del Mercado, Especulación Financiera, Privatización de la calidad de vida y la constante explotación de recursos naturales con un flujo Sur – Norte y el constante despilfarro de los recursos no renovables, sumados a las nuevas Teorías del Consumismo, encadenan con aceleración considerada a la Humanidad, que desde hace ya muchos años ha dejado de vivir en Naciones con independencia económica y política para establecerse como inquilina de honor en la guarida de las Pretensiones Empresariales.
Observando las condiciones y también por qué no decirlo, el significado original de los conceptos antes mencionados. ¿No deberíamos al menos intentar cambiar el nombre y en vez de Derechos Humanos, llamarlo Derechos Inhumanos?
¿Democracia, donde el poder del pueblo es limitado en los cinco continentes? Donde los designios de los poderosos acomodan las fichas y los tableros, se hace evidente que es necesario comenzar la re-estructuración de una sociedad moderna, en la cual nos encontremos con verdaderos Izquierdos Humanos.   
  

El Guayabal de La Sábana.




Por: El Cojito Bibijagua.

El guayabal quedaba algo distante de la escuela, pero aun así nos inspiraba cada día a cruzar los surcos y los pequeños riachuelos que saciaban la sed de la tierra improductiva en la que se había convertido La Sábana. 
Hendrick y yo habíamos entrado flacos al Pre, pero él tenía más volumen muscular lo cual le confería una mayor ventaja frente a las chicas hambrientas de sensaciones carnales y también por qué no decirlo un mejor manejo con los sacos repletos de guayabas que nos robábamos, para venderlas en el sótano del albergue de las chicas.
Siempre nos repartíamos la faena y aunque éramos principiantes en el mercado Cuentapropista, nos sacábamos unos kilos para luego gastárnoslos en el pan con croqueta de yuca que nos vendía un guajiro que cada tarde llegaba con su caja de cartón repleta de inventos gastronómicos.
El hambre era religión  en el Dimas, también lo era el sexo apurado y robado así como las broncas en los albergues, pero el hambre, ocupaba el primer lugar y obligaba a muchos a cargar con su bolsa de azúcar negra, para los pomos de aguazucar, que llenaban la panza y la imaginación todas las noches habidas y por haber, como si fuese la Coca Cola bendita de nuestro bienestar. 

Un menú poco variable amanecía cada día en el desayuno escolar, Cerelac, papa hervida o un pan arrugado, anunciaban la falta de nutrientes necesarios para la jornada, así que, cuando llegábamos con las guayabas, era cuestión de minutos hacer unos centavos y convertirnos por unas cuantas horas en millonarios improvisados en aquella jungla de deseos y emociones, que fue el Pre-Universitario.
Los riesgos eran mínimos, y la verdad que trotar entre caminos campestres con el olor a selva viva, nos transportaba a un estado de rebeldía e inconformidad con lo establecido por la normas de la institución educativa.
Nos conocíamos cada trayecto y posibles salidas de emergencias, rincones manigüeros  para las citas con las novias y el romance campestre, adornado de un sexo a la intemperie, que se convertía en el más marginal pero dulce encuentro amoroso de aquella adolescencia adelantada.
Cuando cursamos los estudios en el Pre, entre tantos compañeros, estudiantes y al mismo tiempo profesores que desbordaban nobleza y buena voluntad, también habitaban aquel espacio alimañas humanas, que entretenían sus minutos en robar la miseria ajena, rascabuchar, y provocar a cualquier posible rival que consideraran un peligro para limitar sus fechorías que muchas eran dirigidas y dictaminadas por un secuaz, mezquino y cobarde Subdirector de Internado. Era en aquellos día un ser detestable, grande, gordo, mulato, y abusivo. Aquel disipador de la tranquilidad ajena e ingenua contentaba sus noches con los favores de algunas alumnas de flojera mental y piernas endebles y sin menos apreciar a muchas, disfrutaba de un pequeño harén privado, a la vista de estudiantes y profesores.
Mi camarada llegó a enfréntale algunas razones, reclamándole que uno de los compañeros de albergue le había robado un jabón de shopping, y que impunemente lo usaba, como autentico provocador y ladrón de la libertad individual. El dictador de nuestra escuela, manipuló la queja e incitó al musculoso ladrón de jabón y ex atleta de Polo Acuático, para que ejerciera como sicario emergente y torturador, en tratar de darle una lección a mi amigo palmireño.
Fracturas en los pómulos sufrió Raúl, que así se llamaba el contrincante bien parecido también, ratero y pésimo boxeador. Hendrick en dos excelentes movimientos lo puso fuera de combate y con poderosas derechas rectas a la cara,  patentó la furia y el poderío de sus puños. Raúl quedó humillado, herido de amabas partes, y reducido a agachar la cabeza por el resto de los cursos que aún le quedaban por terminal.
Años después serví de árbitro en otro combate, en una noche cienfueguera, cuando mi púgil preferido le dio una clase, en derechazos, como si fuera conferencia universitaria, a un argentino, que a pesar de tener dos dedos de frente no fue capaz de evaluar la desventaja que tendría en aquel enfrentamiento. Brilló la valentía del suramericano, pero mi gladiador se impuso en la técnica y la experiencia. Todo aconteció debido a unas frases en contra de Castro y la Cuba que le brindó la posibilidad de estudio. Mi amigo ejerció como juez de la palabra y a base de unos buenos intercambios de puños, defendió lo que le pareció correcto.
Recordando y regresando a los tiempos del preuniversitario, quedó en la memoria fresquita una de las tardes de cosechas en el guayabal, cuando saliendo rumbo a la escuela nos percatamos que un campesino corría tras nosotros con un machete en mano y gritando improperios. La mala suerte llegó justo en el momento de correr con el saco que cargaba con notable peso  y el cual hizo que el miedo a que me atraparan se transformara en las mejores habilidades de velocidad y resistencia en la carrera de fondo con obstáculos, pero encima mio. Burlamos al rancheador que nos daba caza, dejamos el saco en la orilla de un río y cambiamos el rumbo, río arriba, mezclándonos entre la maleza de la ribera.  La respiración acelerada de Hendrick se escuchaba perfectamente. El peligro de llevarnos unos buenos planazos de machete nos unió en el momento en que nos convertimos en prófugos convictos por la ley del Guayabal de La Sabana. Escapamos por los pelos, regresamos por el saco que se encontraba sumergido en la ribera próxima. Llegamos asustados, pensando que nos tenían una emboscada montada en las proximidades de escuela.  Horas más tarde comenzamos con la venta de guayabas que resultó ser un éxito ese día y nos regaló la posibilidad de acceder a las croquetas de yuca para matar el hambre.

Miro con nostalgia aquella historia de nuestras vidas, y las dificultades, que dejaron amigos eternos. El Vlady, Alberto, Maldonado, Hendrick y yo, conformamos un equipo multidisciplinario e inseparable, tertulianos y defensores de ideas increíbles. Años después nos seguimos queriendo, y recordamos las peripecias que hacíamos para alcanzar el anhelado alberque de las muchachitas  para dormir como Dios manda, bien acompañado. La solidaridad sin etiqueta de compartir la poca comida y los deseos de llenar la panza; la unión para defendernos de posibles amenazas de guapos en apuros, que buscaban riña dondequiera. Recordamos con agrado el cuero constante que recibía Medina, el enemigo de todos nosotros, que trataba incansablemente resaltar a base de guapería, fingiéndose  valiente, pero lo controlábamos con piñazos y el llamándolo tarrú, apodo que le otorgaron  todas sus novias.

En cuanto al amor, Hendrick rompió record en conquistar chicas y sexo, y yo me fui con uno de los amores más adorados de mi vida y una buena amiga también. Maldonado con algunas espinas del engaño en su alma, sufrió años la traición que no le correspondía, proveniente de un noviazgo de vidriera. Vlady y Alberto se fueron ilesos en este tema, aunque de enamorarse llevaban de sobra, pero concretaban poco, cargaban y cargan con sobrada nobleza en el alma.
El Guayabal fue testigo de muchas de nuestras conquistas y desencuentros amorosos; tenía la magia que le aportábamos, y en sus rutas entrelazadas, se construía la línea donde compartíamos nuestros planes futuros. Yo seré medico, decía uno, y yo ingeniero se escuchaba también, yo bibliotecaria, soñaba ella,  cuando yo no tenía ni la menor idea de lo que el futuro me depararía y callaba para no desentonar. Poco tiempo antes, había navegado entre las ideas de estudiar Medicina, y la idea se disipó cuando quise ser actor, y hasta en un grupo de teatro entré en el Terry; y cuando mis padres ayudaron a conformarme con el pragmatismo de las opciones, apliqué a una ingeniería que desconocía pero que con los años llegue a amar.
Mis amigos concretaron sus  proyectos profesionales y ahora son muy buenos en lo que hacen, además de padres de familia.
A veces nos contentamos recordando las tardes de tertulias bajo las guayabas y los mangos en las que planificábamos el hurto agrícola combinándolo con muchas ideas y proyectos que años después enmarcamos en las salas de nuestras casas.  Llevándonos en la memoria el consagrado titulo de ladrones de guayabas, que nos agenciamos honradamente y sin hacer fraude.  El Guayabal de la Sábana, también nos formó en cierto sentido y quedó, aunque físicamente ya no se encuentre en aquellas tierras bendecidas por Dios, en el miocardio de cada uno de nosotros.
Hendrick lo carga en su mochila de nostalgias que desarma y arma en tierras extranjeras, mientras yo me contento con regresar allí algunas noches insomnes y de pocos sueños.

viernes, 8 de marzo de 2013

Cuando Ella me hace el amor.




Por: El Cojito Bibijagua.

                                                   A las copas de Alentejos acompañadas con Calamaro.

-No, no, que va brother, Ella no lo tiene todo pero llega a ser perfectamente un Universo.
-Por mucho que me expliques no entiendo, en qué momento de tu vida chocaste con esa mujer, mi hermano.
-Tenía novia Vlady y te confieso que la amaba y no lo sabía, era tan joven que el amor se me desvanecía entre los empujones de la pubertad y la aprobación social, que a esa edad todos queremos, pero sí la quería y la amaba un montón compadre.
- Y ahí es donde me dejas perdido Raúl, ya déjate de rodeos y cuéntame que pasó.
- La primera vez que la vi, cuando clave mis ojos en los suyos fue una noche que no sé porque terminamos juntos en aquel sitio que nada tenía que ver con los cuatros. Estaba con mi novia y llegó Ella con su chico, buen tipo dicho sea de paso, un gran ser humano...
- Asere, pero háblame de Ella y olvídate del consorte.
- Nada compadre, que miré sus ojos un rato solamente y luego me concentré en sus labios, sus labios son únicos créeme y Ella me miró, eso lo recuerdo, pero me perdí entre comprender si le caía bien o le gustaba algo. Ya sabes, años después me confesó que esa noche miró mis ojos y que le habían gustado. 
- ¿Pero cómo fue que te lo dijo años después?  
- Continuó la historia en una de esas ocasiones, que corría en la Pista de Cienfuegos, ya me estaba convirtiendo en un gordo, y me apuraba para corregir el sobre peso, me encontré con Ella estirando la piernas en la pista. Se estaba preparando para correr y la saludé, me devolvió el saludo y amablemente hablo conmigo y ahí mismo quedé.
- Uf, candela mi ambia.
- Ya no estaba con aquella chica, la perdí años antes por idiota. Aunque ahora pensándolo, creo que nos perdimos los dos. En el amor sé es muy cobarde asere, muy cobarde la mayoría de las veces. 
- Ya deja la muela mi hermano; ño, eres más muelero que Calviño.
- No me hagas reír. Men. Pues la seguí viendo hasta que mi gordura me ganó las ganas, y el esfuerzo lo colgué en el patio de mi casa.
-¿Y ya, se acabó?
- Un día estaba en Sevilla, con mi hermano Marcos,  pasado con los cubatas que Antonio, él del Salitrera nos ponía en la mesa, y revisando el Facebook, apareció su palabra escrita saludándonos, y te confieso, fue una de las mejores noches en una Andalucía calurosa y etílica. Se me apreció virtualmente y con ella, las tardes en la Pista, y los saludos, su pelo rojo y amarillo, la boca de diosa egipcia, sus pétalos, porque pa mi asere, esa chiquita es una flor.
-¿Y?
- Yo acompañaba mis noche portuguesa con vino del Alentejo, y una noche de platica le dije todo, todo lo que años me aguanté y creo que más, porque el vino es bueno para adornar hasta lo imposible y la distancia aunque sea finita es del carajo compadre. Pero creo que le llegué y cuando desperté en la mañana estaba desesperado por hablar con ella.
-Del carajo, que fula, estando tan lejos.
-Sí, pero hay una diferencia, porque ella a pesar de todo sabe amar, y cuando lo hace se entrega, y me amó, lo sé que me amó, y me pensó y a pesar de esa distancia estrafalaria me hizo el amor.
- ¿Qué? Na, deja eso fiera. Me vas a fundir chico.
-Vlady, ésta vida es un acto indescriptible, ¿recuerdas que te comenté sobre mi novia, la que andaba conmigo cuando nos vimos aquella vez?
- Si.
-Esa muchacha que amé con locura se fue de mi vida sin saberlo, y fue triste. Llegó a decir que le daba hasta lastima, y yo me doy lastima por no haberle dicho alguna  vez lo que realmente la amaba, ojalá y la vida me dé la oportunidad de pedirle disculpas. Pero de alguna manera me regaló la dicha de conocer a Ella.
-Y eso que tiene que ver Raúl, has cambiao de palo pa rumba.
-No, porque fue esa chica la que me acercó a Ella, y años después esa mujer me amó, o de alguna manera, pero lo hizo, o al menos yo quiero creerlo, pero la cobardía nos invadió a los dos y mezclado ese sentimiento con algo de irrealidad, es peligroso y nocivo, pólvora viva mi herma.
-¿Qué, de qué tú hablas chico?
-Se nos va la vida sin correr detrás de lo que uno quiere, buscando y sacando cuentas, lamentablemente los amores pasados son cámaras de torturas, cuando no,  te encuentras y des-encuentras. 
-¿Y de que te quejas?
- No me hagas reír otra vez. ¿Sabes lo que es despertar y acostarse pensando en una persona?
- No.
- Pues es la dicha, es la cumbre de que amaste y amas.
- ¿Y a quien?
- Vlady, a la vida hermano, a la vida y a esa flor, a la de los labios lindos. Y a las ganas de volverme a equivocar. Es ahí mi ambia querido cuando Ella me hace el amor, todas las noches y todas las mañanas.